sábado, 8 de septiembre de 2012

"Por lo que sé la realidad está sobrestimada, es mucho mejor cuando vives realizando tus sueños" - Florence Foster Jenkins



Florence Foster Jenkins es un personaje que existió, que de hecho grabó canciones y vivió en un contexto histórico y personal conocida por ser una excéntrica soprano que se hizo famosa por su completa falta de habilidad musical.

Puedes conseguir algunas de las grabaciones realizadas por Florence Foster Jenkins y te darás cuenta que canta como si fuese en una carretilla por una calle llena de huecos.

Elba Escobar nos presenta a Florence con tanta realidad, justicia y respeto ante la vida de esta gran soñadora, con toda la inocencia de alguien que quiere lograr las cosas poniendo toda su pasión, producto de su voluntad. Sólo ella podía mostrarnos tan encantadoramente a Florence que se aleja mucho de ser una caricatura.

Liliana Meléndez con toda la simpatía de la que es capaz nos presenta a Dorothy con su admiración por Florence, ella se encarga de contactar a Cosme McMoon, el pianista representado por Germán Anzola que lleva el hilo conductor de la historia y además acompaña a Florence porque logra comprender que ella canta con el corazón, que internamente ella sabe que canta bien y no hay nadie que le pueda decir lo contrario. Redondea la historia Alberta Centeno que muestra varios personajes.

Por su autenticidad y constancia Florence puede representar una parte de cada uno de nosotros, porque ella vive la vida que se ha creado. Más allá de las excelentes actuaciones, lo que me sobrepasó y me dejó salir con una sonrisa amplia, fue el trasfondo de la historia, el conocer a Florence y verla realizarse aún en sus últimos años de vida.

“Glorius, La Peor Cantante del Mundo”, es una diva muy particular, su historia fue escrita por escrita por el dramaturgo inglés Peter Quilter, ajustada y dirigida en Venezuela por Daniel Uribe.