jueves, 6 de diciembre de 2012

Azul y No Tan Rosa... Una amplia gama de emociones

Puede que el titulo no te diga mucho de lo que trata la película. Azul el color de los niños y el rosa el de las niñas, así dicen, pero por qué “no tan rosa” tal vez porque así es la vida.

La película nos cuenta con un lenguaje sencillo y lineal la historia de un fotógrafo, Diego, como tantos, que enfrenta los prejuicios de la sociedad y de su familia, tiene una relación con médico, Fabrizio, y muchos planes, que van cambiando al sumarse personajes y situaciones.

Diego es abiertamente homosexual, aunque el tiempo, la falta de comunicación y la distancia no han permitido que su hijo, Armando, se entere de su preferencia sexual. Armando nos presenta toda la rabia, la inconformidad, la inseguridad y las ilusiones que se acumulan en la adolescencia de forma franca y desbordante, con la excelente actuación Ignacio Montes.

Guillermo García, así con ese nombre común y sencillo se nos presenta una vez más, nos sorprende una vez más con Diego, un hombre común y complejo, con un personaje honesto, frontal y apasionado, con mucha verdad, sin ademanes, es un padre joven, confundido, preocupado, es un hombre enamorado y un excelente amigo. Luego de verlo no puedes imaginarte a otro Diego que el Diego que él te presenta.

Hilda Abrahamz brilla en cada escena y fluye como el río, Delirio, una mujer que nació hombre y que en busca de sus sueños, del amor, llega a Caracas, se hace bailarín y se van transformando en lo que quiere ser, haciendo justicia y siendo coherente con su sentir.

Carolina Torres y su Perla Marina suma muchísimo a la historia, al drama, le agrega humor y sobre todo le pone la realidad que hace falta cuando se hace un personaje en cine.

Miguel Ferrari como escritor y director marca una diferencia al plasmar con una excelente calidad la complejidad de cada personaje, cada toma, frase y silencio pareciera perfectamente medido. Un trabajo de filigrana. Una obra de arte definitivamente. Excelente actor y ahora se nos revela como un excelente director.

Elba Escobar, es la madre de Diego, es una mujer venezolana, esposa, madre, abuela y tantas cosas que siempre es un lujo ver al personaje que plantea en la gran pantalla, al igual que Beatriz Valdés y su Estrellita, la típica conductora de “talkshow”. La actuación profunda de Sócrates Serrano, la realidad de Juan Jesús Valverde, Daniela Alvarado, Alexander Da Silva, Aroldo Betancourt, Juan Carlos Lares, Arlette Torres, la voz de Mariaca Semprum, la fotografía, los bailes, todos son detalles que hacen la guinda del pastel y que convierten esta pelicula en una experiencia contundente y conmovedora.

Azul y No Tan Rosa no es una pelicula gay o para gays, es una historia de compromiso, de distancias, de amor, de familias, de ausencias, de intolerancia. Debe ser una de las películas venezolanas mejor realizadas, cuidadas, impecable. Una pelicula necesaria, de esas que se hacen clásicos, con actuaciones memorables, de esas que te arropan.



Una de las cosas que se agradece cuando vas al cine es encontrarte con tu acento, con personajes reales, tus paisajes y una tonada de luna llena.