Para una mujer ir a una fiesta en donde se encuentre a otra
mujer con el mismo vestido puede ser drama y esto aumenta cuando son cinco las mujeres
que se ven en esta situación, eso pensaba antes de ir a ver la obra de teatro,
en realidad que estas cinco mujeres estén en la misma fiesta y tenga un mismo
vestido tiene una razón, son las damas de honor y están huyendo de la recepción organizada por la boda.
“Cinco mujeres con el mismo vestido” (Five Women Wearing the Same Dress) fue escrita en tono de
comedia por Alan Ball, el escritor de American Beauty, y como todas las comedias encierran en el fondo críticas
duras y unas cuantas verdades.
Estás cinco mujeres se refugian en la habitación de la
hermana de la novia, aunque son tan diferentes la una de las otras tienen más
en común entre ellas que con la novia, ninguna es realmente su amiga.
Estas mujeres muestran sus actitudes, sus puntos
de vista, sus carencias, secretos, miedos y frustraciones, en capas, como el único
vestido que lucen. El ambiente que se crea es bien divertido porque te hacen
parte de esa reunión de Francis (Angélica Arteaga), la prima de la novia que se
esconde bajo una religiosidad bastante superficial, Marilú (Melissa Wolf), la hermana
rebelde de la novia, Tina (Elaiza Gil), la que fue amiga de la novia y la que
tiene una amplia experiencia amatoria porque decidió no enamorarse más para no desilusionarse,
Georgina (Mariangel Ruíz), una mujer enamorada de un hombre que no es su
esposo, Amanda (Samantha Castillo), la hermana del novio.
En el momento culminante de la obra se presenta Alejandro
Ackerman, el primo del novio, interpretado con Wadih Hadaya de forma muy
solvente, que es el encargado de mostrarle una cara diferente del amor posible
a Tina.
Angélica Arteaga tiene toda la inocencia que Francis
requiere, además de mostrar con facilidad esa hipocresía que mucho esconden
tras una “religiosidad” mal entendida. Melissa Wolf maneja con facilidad todas
las transiciones de Marilú desde la euforia, la rabia y el drama. Elaiza Gil
tiene siempre eso que quieres ver, que quieres sentir, su forma de decir y
hacer es tan natural que lo hace parecer tan fácil, te hace de Tina un
personaje tan real que no puedes más que agradecerle. Mariangel Ruíz es
impecable, se desborda en el escenario con toda la frustración de Georgina,
mucha fuerza y mucha verdad. Samantha Castillo es una Amanda sensual y cruda,
nos muestra un punto de vista muy interesante pues tiene una preferencia sexual
distinta.
La dirección de Héctor Manrique ya se ha convertido en un
sello de calidad, sin duda alguna y se confirma vez tras vez. En cada actor se
puede reconocer sus movimientos, sus formas de decir, de estar y hacer.
“Cinco mujeres con el mismo vestido” te deja una sensación
agradable y te permite revalidar lo que realmente es importante, el amor, las
relaciones, la complicidad y la solidaridad como valor, a pesar de sus
diferencias estas uniformadas mujeres logran reconciliarse con ellas y con las
otras para seguir disfrutando de la fiesta de locos que es vivir.