viernes, 31 de mayo de 2013

Aunque supiera que ya no quieres llegar yo espero



Mientras espero cultivo la paciencia y espero sus frutos que siempre se demoran. Observo y transito. Me dejo llevar por lugares que conozco y reconozco en ellos nuevos detalles. Respiro profundo y me gusta imaginar la vida de las personas que me pasan frente a los ojos.


Mientras espero no pierdo el tiempo, lo invierto, aprovecho de voltear la cara hacia adentro, de encontrarme y escucharme. Mientras espero, me espero y te espero con la esperanza, aunque supiera que ya no quieres llegar yo espero.

jueves, 30 de mayo de 2013

De tanto besarte te besé



Tal vez sea cierto eso que nunca entendí de pequeño: “toca con los ojos y mira con las manos”, te miro desde lejos y te toco, me miras y puedo sentir el calor de tu mirada en la piel. Dejo de mirarte para no incomodarte con el tacto, dejas de mirarme y lo siento.

Mirarnos es nuestra forma de acariciarnos a distancia y tocarte sería la forma de verte más de cerca. Lo cierto es que te miro en tu totalidad y por partes, veo eso que ni tú te has visto, lo que muestras e insinúas. El primer beso te lo di con los ojos y de tanto besarte te besé.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Soy el que pesca las palabras



Respiro profundo y suspiro, tomo las palabras del aire, las saboreo, las pienso, las escucho, las observo, las espero y las voy a buscar. Algunas palabras escasean y hay que reunirlas, acumularlas, separarlas por tamaños y colores en el pecho.

Cuando las palabras hacen oraciones o ideas hay que escribirlas pronto, porque tienen prisa, lo que no escribes lo pierdes, yo escribo por no perderlo. Lo que no escribes tú lo escribirá alguien más.

Me siento bien pensando que soy yo el que pesca las palabras aunque en el fondo soy sólo la carnada donde cada palabra se siente, sea propia o ajena, sea pronunciada o no. Cada palabra muerde, lame, golpea, desgarra o muere.

martes, 28 de mayo de 2013

Cuando llueve todo se congestiona



Cuando llueve todo se congestiona, los minutos se empapan, se  mojan los pies, se salpican las ropas, las horas se retrasan, los taxis se disuelven, los carros se expanden o se empoza el tráfico. La ciudad se hace navegable, proliferan los espejos encharcados, los vidrios de la ciudad lloran las ausencias, suben los niveles de no querer hacer nada, de no dejarse fluir con el agua, de quedarse en cama, no hay represa que contenga las ganas de abrazarse con todo, con los brazos, con las piernas, con todo el cuerpo y el alma.  Cuando llueve todo se congestiona, hasta los recuerdos.

sábado, 11 de mayo de 2013

Tal vez nos dañamos los dos al mismo tiempo



Cuando espero de ti lo que no quieres dar, que no sabes dar, lo que no puedes dar y sin embargo llegas a prometer lo imposible y lo que no, y yo las espero.

Yo espero demasiado y tú prometes demasiado, los dos nos hacemos daño a nosotros mismos al mismo tiempo.

viernes, 10 de mayo de 2013

Cuando quedan cosas por decir y…

Siempre queda algo por decir, algo que se pudo decir mejor, y sin embargo a veces optamos por el silencio, no nos queremos escuchar y no nos queremos ver, no nos queremos sentir.
No sé cuánto intentos exige el amor, creo que todos los posibles, pero sin duda que se necesitan dos para solventar las cosas que son de dos. Si tú y yo no queremos solucionar las cosas las cosas no se solucionaran con el paso de los días, al contrario se agravan y se hacen más pesados, se hace la distancia (esa que es más que simple lejanía).
Siempre queda algo por decir, algo que se puede decir mejor y sin embargo al optar por el silencio dejamos traspapelar lo que sentimos en la lentitud de estos días tan acelerados.
Cuando quedan cosas por decir y optamos por el silencio, no entendemos el silencio, es una lástima.

sábado, 4 de mayo de 2013

Es mucho lo que encierran las Caricias…




Una caricia es mimo, sentimiento, posesión, herida, ofensa, y tantas cosas más, depende del momento y de quien venga, es todo un lenguaje.


Si bien el título de la obra es bastante abierto y general, entras a escena y te encuentras de pie a estos personajes por descubrir. Caricias, escrita por Sergi Belbel, dramaturgo de Cataluña es una de las obras más famosas de los años noventas, en esta oportunidad dirigida por José Jesús González con mucha precisión.


La incomunicación, la violencia, la fragilidad, la soledad, la infidelidad, la frustración, los deseos y tantos otros sentimientos matizados en cada personaje, en cada cuadro se muestran dramas particulares, entre silencios, palabras y gestos llegas a acariciar la vida de cada uno, incluso acariciando la propia, dejando espacio para la reflexión sobre el paso del tiempo, las relaciones contigo mismo, la pareja y la familiares.


Una puesta en escena sencilla pero hermosa, la música que te ayuda en las transiciones, un equipo de actoral de primera línea hacen de Caricias una excelente opción entre tantas buenas opciones de la cartelera teatral caraqueña. Actores entran y salen de escena como destejiendo sus vidas ante nosotros.


Para mi particularmente fue un gusto enorme ver por primera vez en persona a actrices y actores que nos han acompañado toda la vida a través de la novelas como Virginia Urdaneta, Loly Sanchez, Ana María Paredes, José Romero y José Torres. Además de los excelentes y jóvenes actores Alexander Solórzano,  Mariu Favaro, Marco Alcalá, Arlette Torres, Alexander Rivera y Grouber Materan, sin duda todos a la altura del compromiso de acariciar profundamente la vida de cada personaje. Conforman un equipo de mística, entrega y pasión que te arranca al cerrar el ciclo un aplauso sensible y agradecido.


Teatro Trasnocho. Viernes y sábados 9:00 pm, domingos 7:00 pm