Quisiera escribirte
con mi acento, a mi ritmo, con mis gestos, también con mis silencios. Quisiera
resumirme en letras, quisiera escribirte música y que me tararees mientras te
marchas. Saber que podrías escucharme y que cuando me lees me entiendes, que me
sabes y me sientes.
Algo me llevo de
ti, es justo que algo lleves de mí. A veces las palabras son más que palabras
cuando las escribes y organizas el caos que eres por dentro. Muchas veces las
palabras no se las lleva el viento cuando las guarda el alma, justo al ladito
de los sueños. Tal vez de pronto una frase te llega, se desprende de un árbol y
te arropa en el frio, te ayude a dar un pasito más y te acompañe hasta que nos
volvamos a ver. Quisiera escribirte algo para que te lo llevaras, algo breve
que no ocupe mucho espacio, pero llene un vacío.