No es relacionamos de
manera única, singular, rotundamente particular. No hay dos personas exactamente
iguales y tampoco podemos amarles igual, porque además nosotros vamos cambiando, porque cada persona en tu vida está una manera distinta, porque también cada persona
hace una diferencia en ti, deja una huella, te enseña, te mejora, te sana.
Nos atraemos, te
acercas, hay gestos, hay silencios, hay lazos de sangre o de circunstancias. Cada
persona trae a tu vida su luz e infinitos colores.