domingo, 28 de abril de 2013

La importancia de no tener nombre aún



Siempre he creído en la importancia de los nombres, todos tenemos un nombre y es de las cosas que tenemos en común. Creo que el nombre de alguna forma influye en nuestra personalidad.

Hay quienes saben tu nombre y creen que te conocen. Conocer al otro es una experiencia que no termina, todos los días nos conocemos y nos vamos conociendo.

El nombre es algo inicial y básico para algunos, tanto como la necesidad de etiquetar. El no tener un nombre aún, el no saber tu nombre, nos da cierta libertad que no tenemos en otro lugar más formal. Como punto de partida me parece interesante porque así el nombre no reemplaza lo que somos.

sábado, 27 de abril de 2013

Cuando todo sobra tú faltas…



No importa qué haya pasado, el tiempo, el espacio, muy pocas cosas son realmente importantes como sentir cerca de esa persona que hace parte de nosotros mismos. Rodearnos de afectos verdaderos y profundos nos permiten valorar y disfrutar cada momento.

Aunque a veces creamos tener todo lo necesario, lo indispensable para ser feliz, para estar bien, ese estado que todos aspiramos, algo nos falta, alguien nos falta y es que faltas tú.

Nadie está de más, ninguna pieza sobra en este enorme rompecabezas que llamamos mundo.

La venezolanidad en Profundo…

Las historias de José Ignacio Cabrujas podrían ser fotos, si las fotos pudieran actualizarse en el tiempo y mantenerse siempre nuevas, retratando siempre el hoy.

En una casa muy humilde, como tantas en Venezuela, vive la familia Álamo, conformada por Magra (Tania Sarabia), Buey (Luis Abreu), Lucrecia (Prakriti Maduro), Manganzón (Daniel Rodríguez) y Elvirita (Angélica Arteaga).Bajo su casa se encuentra un gran tesoro que ellos procuran y esperan merecer, siguiendo las orientaciones espirituales de la Hermana Franciscana, interpretada por Violeta Alemán.

Entre risas y situaciones dramáticas nos queda claro el mensaje, el tesoro no existe y no importa cuánto se rece, cuando se escave no aparecerá.

Bromeo con Daniel Rodríguez y le digo que siempre le tocan personajes facilitos y él responde “Jajaja ¡facilito los personajes! En realidad, si lo son cuando se juegas con ellos”, él sin duda juega mucho y su personaje de Manganzón así lo exige. Ver a Tania Sarabia es un lujo siempre. El primer actor Luis Abreu está genial, Prakriti Maduro cada vez más comprometida le imprime mucha verdad a la fantasía de Lucrecia, junto a Violeta Alemán y Angélica Arteaga hacen el marco perfecto para desarrollar esta obra en toda su profundidad. Si a todo esto le sumas la dirección magistral de Héctor Manrique tenemos un momento único de encontrarnos en la tablas, sonreír y reflexionar.

Es un gusto ver como estos personajes toman vida, como el texto de Cabrujas retumba en todos quienes vamos y nos reconocemos en eso, con valores y antivalores, con nuestras carencias y abundancias. Sin duda nos ayuda a mirarnos y a entendernos mejor como país.


jueves, 25 de abril de 2013

La poesía siempre está...



La poesía siempre está aunque no siempre la ves, en cualquiera de sus formas, en lo cotidiano. Uno cree que la conoce, que la saborea, la degusta, la entiende, la disfruta, que te llega y la acaricias.
En algunos instantes y de pronto, con la contundencia y el vértigo que nos dan algunas situaciones, la poesía se hace carne en mí. En ese instante realmente la entiendes, la sientes y la padeces, descubres su verdadero sabor, la comprendes en tu alma y la repites en voz baja, como ese amor que está en ti y que nadie puede ver.

La belleza de la rosa…



No es la espina lo que define una rosa, la define su delicadeza, su intensidad, su perfume, pero sin duda la espina es parte. En mi mano se hincan tus espinas mientras me empeño en beber tu perfume, tu delicadeza y tu intensidad.