Tal vez sea cierto eso que nunca entendí de pequeño: “toca
con los ojos y mira con las manos”, te miro desde lejos y te toco, me miras y
puedo sentir el calor de tu mirada en la piel. Dejo de mirarte para no
incomodarte con el tacto, dejas de mirarme y lo siento.
Mirarnos es nuestra forma de acariciarnos a distancia y
tocarte sería la forma de verte más de cerca. Lo cierto es que te miro en tu
totalidad y por partes, veo eso que ni tú te has visto, lo que muestras e insinúas.
El primer beso te lo di con los ojos y de tanto besarte te besé.
Lo increíble de tocar con los ojos es que se puede tocar hasta el alma, y mirar con las manos hace que veamos mucho más de lo que la vista alcanza.
ResponderEliminarEs perfecta cada palabra que escribes porque describe un misterio precioso de la vida.