Cuando espero de ti lo que no quieres dar, que no sabes dar,
lo que no puedes dar y sin embargo llegas a prometer lo imposible y lo que no, y yo las espero.
Yo espero demasiado y tú
prometes demasiado, los dos nos hacemos daño a nosotros mismos al mismo tiempo.
Asi es ... Prometen sin siquiera saber lo que harán. Y se hace daño y hace daño. Bravo, palabras profundas. Gracias por tus palabras y tiempo.
ResponderEliminarMis abrazos y gratitud,
Natalia
Puerto Rico