Nos mejoramos con los demás, antes y después, no partimos de cero, todo somos una continuidad en este viaje. Verte fue sólo reconocerte, unir las partes de del rompecabezas que somos y encajar.
Hay abrazos que dicen más que mil palabras y te abracé con todo el cuerpo, te sentí todo y tanto con un abrazo que no aprieta, sino que recibe. Incluso creo que por un instante el tiempo se detuvo, no escucha nada más que tus laditos, tu respiración, el mundo me hablaba y éramos solamente tú y yo, uno.
Hay encuentros improbables signados por la distancia, por las diferencias, por la vida misma, el hecho que existamos ya es una señal.
Hoy sabes de la suavidad de mis manos y yo sé de tu calor. Te conozco de hace años, con una afecto profundo y cierto. Fue sólo un instante, pero que durará lo que dure la memoria haciéndome sentir el más afortunado aunque fuese martes 13.
No hay comentarios:
Publicar un comentario