Algo que puede ser mágico, especial y adictivo, se puede
volver aburrido cuando es explícito, exagerado, mecánico, repetitivo,
rutinario, vulgar, automático.
El sexo es más que
genitalidad, reconocerse, sentirse, descubrirse y aceptarse, es algo más que
piel, pero también es piel, es carne y sería un error no condimentarle con tu
apetito, con la lujuria, tus fantasías y mis caprichos, sobre todo con nuestras
emociones, la total impudicia y la timidez, el arte, nuestras singularidades y
travesuras, hacer todo lo posible por cambiarle el sabor, el ritmo y la
intensidad, el sexo también nos hace.
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