No siempre nos enamoramos al tiempo, no siempre nos gustamos
al mismo tiempo, tal vez sea un problema de sincronía o que andamos distraídos,
pero ocurre.
La vida sigue y seguimos sin aprender, que hay oportunidades
que sólo se dan una vez, en ese instante, que es ahora o no más. Dejamos ir
personas maravillosas por no valorarles lo suficiente, por cerrar la puerta,
por poner un muro infranqueable y nos aferramos con todas nuestras fuerzas,
como suicidas, a personas, objetos y deseos que nos alejan de lo que queremos,
de lo que necesitamos, de lo que buscamos, estamos crónicamente solos.
Como quien no sabe lo que tuvo hasta que lo perdió, y como
somos así de inconformes y egoístas, tal vez no te gustaba, pero te gustaba
gustarle y te dan celos o empieza a gustarte ahora que le ves con feliz con
alguien más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario