“Respeta
para que te respeten” me decía una y otra vez mi abuela, aunque también le
aprendí que el respeto se gana, siempre es buena la base de respetar de entrada
aunque sea por conveniencia, aunque sea sólo para que te respeten. El problema
actualmente se presenta cuando esperas el respeto de vuelta, sobre todo en el
país que sobrevivimos.
Ahora
es un riesgo tener razón, reclamar tus derechos, incluso exigir respeto, todo
puede ir en tu contra. El respeto se manifiesta en gestos sencillos y
silenciosos, en cambio el irrespeto siempre manotea y grita, sin duda se hace
notar de la peor manera. Yo sigo insistiendo en el “respeta para que te
respeten” porque para mí los valores familiares no caducan, incluso cada día me
parecen más urgente aunque creo que internamente traduzco esa frase en un “respeta
para respetar” y nada más, respeta para honrar los recuerdos de tu abuela,
respeta sin esperar nada a cambio, respeta para ser coherente contigo mismo, respeta para que no todo esté perdido, respeta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario