lunes, 27 de julio de 2015

Todos llevamos abismos y cimas por dentro


Todos llevamos abismos y cimas por dentro, con sus temperaturas, con sus colores. A diario realizamos actividades que nos parecen totalmente inútiles como necesarias, pequeños pasos que nos justifican y nos dan sentido, montañas para mover y montañas para subir, con la fe que heredamos y la fe que adquirimos en el camino.
Nuestro clima, nuestro paisaje interior también incluye a nuestros afectos, nuestra ciudad, nuestros pensamientos y todo lo que construimos con los pedacitos que conocemos, con los pedacitos que imaginamos, con los pedacitos que recordamos y con los pedacitos que soñamos, estamos hecho de eso.
Entre lo concreto, lo abstracto, lo peligroso y la calma estamos abrazándonos desde adentro para poder sobrellevar todo lo que nos ocurre alrededor, porque la verdadera libertad está en la voluntad y la responsabilidad, porque la oportunidad llega más rápido si la creamos, porque en sus valores está el valor de la persona y en su alma cabe el universo, la belleza y la paz que debemos llevar con nosotros para encontrarla en cada abismos y en cada montaña.

No hay comentarios:

Publicar un comentario